XX CONTRA XY

“Cómplices o enemigos, los hombres y las mujeres tienen grabadas en el subconsciente las diferencias que existen entre ellos. Biológicas, psicológicas o sociales determinan cada uno de sus actos. Ambos sexos se aman, se detestan y se necesitan.

La superioridad histórica y el poder que el hombre ha ejercido sobre la mujer se está resquebrajando. Ahora resulta, según afirman diversos autores, que es más difícil ser todo un hombre que toda una mujer. La mujer mama de su madre la esencia femenina al igual que el hombre, pero mientras ella le sirve de ejemplo, él se siente obligado a negar sus raíces para convertirse en hombre. Se supone que es masculino todo aquello que no es femenino.

La psicóloga Ana García Mina acaba de realizar una investigación con estudiantes sobre las cualidades exigibles a cada sexo. Los resultados son bastante sorprendentes, teniendo en cuenta que provienen de jóvenes a los que se les sospecha un ideal intersexual más igualitario y coherente. Según el estudio, de las mujeres se espera que sean inocentes, dóciles, dulces, coquetas, crédulas, románticas, sentimentales, ahorradoras, fieles...

Por su parte, los hombres crean otras expectativas: han de exhibir un espíritu de líder, ser competitivos, seguros, ejecutivos, astutos, brillantes, independientes, fuertes, con sangre fría y aventureros.

La huella de la herencia educacional parece aplastar las teorías sociobiológicas apoyadas en la importancia genética. Los estereotipos han guiado la mano de estos chicos, aunque a la hora de la verdad ni unos ni otros asuman comportamientos tan tipificados".

(revista El Mundo 18-02-1996 )